Mamá está preocupada – 2

No me ha gustado el médico. Es muy serio y le ha dicho a mamá que tengo una enfermedad con un nombre muy raro, empieza por “d” y suena como “abetos“.

Mamá se ha puesto muy rara y le ha preguntado si estaba seguro. Él le ha dicho que me tienen que hacer análisis para confirmarlo, pero que está casi seguro.

Yo le dije a mamá que no me importaba que me hicieran análisis, que sé que es cuando te meten una aguja y te sacan sangre. Mamá me ha abrazado y el médico le ha dicho “¿Lo vé? La niña no le tiene miedo a las agujas.”

Y yo que no, que no me dan miedo, que soy tan valiente como un niño y a veces más. Le iba a contar la vez en que Jorge y yo nos caímos en un arbusto lleno de pinchos y que Jorge no paraba de llorar y yo me aguanté aunque me dolía mucho, pero el médico no me hacía caso.

Mamá me acarició la cabeza.

Al salir del médico le dije a mamá que tenía hambre. No me contestó. Se lo volví a decir. Me dijo que esperara a que llegáramos a casa.

No sé porqué tengo tanta hambre pero me da igual, a ver si me vuelve a valer la ropa del cole para que no tengan que sacarla ni meterla.

Por la calle, mamá me cogió de la mano y me la apretó mucho. A mí me hacía daño porque lleva un anillo muy grande y me lo clavaba. Pero no me quejé porque sé que lo hacía porque me quiere mucho y soy muy valiente, más que los chicos

Me he despertado por la noche y no me podía volver a dormir. Me levanté a buscar a mamá y no estaba en su cama. Fui a buscarla al salón y me quedé en la puerta porque papá y mamá estaban discutiendo dentro.

No me gusta cuando discuten, me da miedo. Los quiero mucho a los dos y no quiero perderles, como cuando papá no vino más a dormir a casa, después del hospital.

Papá decía que le iba a tocar a él todo el marrón porque como mamá estaba todo el día trabajando, no se iba a poder ocupar.

Mamá decía que pediría todo el tiempo que fuera necesario en el trabajo pero que eso no era lo importante, que lo importante era que “la niña” (¿yo?) aceptara la enfermedad como parte de su vida.

Creo que eso quiere decir que estoy enferma y que además no me voy a poner buena.

Me eché a llorar y mamá salió y me encontró en el pasillo. Me abrazó muy fuerte, se dio la vuelta y enfadada le dijo a papá “¿Ves? Al final la hemos despertado, con lo que necesita descansar…”

Me llevó a la habitación.

Estaba un poco asustada. Cuando papá y mamá discuten me da miedo, pero se me pasó enseguida cuando mamá se metió en la cama conmigo. Me gusta cuando me aprieta fuerte, está muy calentita y su piel es muy suave.

Cuando era pequeña y me levantaba por la noche, me iba a su habitación y cuando me veía me metía corriendo en su cama, pero ahora que ya soy grande, cuando voy a su habitación ella se viene conmigo a la mía y se mete en mi cama, me abraza muy fuerte y ya no me acuerdo de más porque me quedo dormida.

© Mara Funes Rivas – Julio 2020

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